Hablemos Claro

Alimentación infantil adecuada y golosinas

Dra. Ana Isabel Jolly Vallejo
Universidad Anáhuac

La alimentación correcta se define como los hábitos alimentarios que cumplen con las necesidades específicas en las diferentes etapas de la vida, que promueve en los niños y las niñas el crecimiento y el desarrollo adecuados. En los adultos permite conservar o alcanzar el peso correspondiente a la talla y previene el desarrollo de enfermedades (NOM 043). En el caso de la alimentación infantil, se requiere cubrir características específicas para promover las actividades diarias de los niños.

La alimentación debe satisfacer necesidades biológicas, psicológicas y sociales. En el caso de los pequeños, el aspecto biológico debe cubrirse por medio de los nutrimentos que tienen los alimentos. La prueba de que se está brindando una alimentación adecuada se ve en el crecimiento y desarrollo del niño.

Lo primero que se debe entender es que los pequeños requieren energía para realizar las actividades propias de su edad, además de para mantener el crecimiento y prevenir enfermedades. Es necesario hacer del conocimiento de los niños y los padres de familia que todos los alimentos forman parte de una alimentación adecuada; incluso las golosinas.

Uno de los aspectos que se deben considerar al consumir alimentos es el valor nutrimental. Las golosinas, que pueden ser dulces o saladas, forman parte de la dieta infantil, aportando energía, hidratos de carbono, proteínas, lípidos (grasas), vitaminas y minerales.

Estos productos pueden formar parte de una dieta balanceada si se consideran los nutrimentos que contienen, en relación con el resto de los alimentos que comen y beben. El niño requiere energía para realizar las actividades tanto escolares como recreativas. El cerebro, por ejemplo, requiere una gran cantidad de energía para poder lograr sus funciones, entre ellas la concentración. Las golosinas son una fuente de energía que puede ser utilizada manteniendo un equilibrio con el resto de la comida.

Las golosinas han recibido una clasificación poco favorable por parte de la sociedad, ya que se consideran alimentos buenos o malos y se utilizan dentro de las familias como premios o castigos. Pero, pueden ser consideradas desde el punto de vista de qué y cuántos nutrimentos aportan a la dieta de los niños.

Cuando los padres de familia permiten el consumo racionado de golosinas, no se convierten en precursores de la obesidad. Las golosinas pueden ser consumidas en una dieta adecuada, completa, equilibrada, suficiente y variada, que son las características de la dieta correcta. Por ello, se debe evitar la clasificación de los alimentos en buenos y malos, ya que no son tan malos como para eliminarlos de la dieta, ni tan buenos para que sean el principal producto de la misma. Como con todo lo que comemos, lo importante es la porción.

Una de las recomendaciones más importantes para formar hábitos saludables de alimentación en los niños, es evitar utilizar a los alimentos como premios o castigos, especialmente a las golosinas. Al educar a los hijos se deben promover conductas saludables de convivencia, pero no utilizar a los alimentos como castigo.

Cuando el niño percibe que las golosinas no están prohibidas y las puede tener a su alcance, no necesariamente las consumirá en exceso, más bien las considerará como productos que puede consumir cuando realmente tenga el antojo.

Como conclusión se puede decir que las golosinas no son malas, ni deben ser utilizadas como premios para reforzar alguna conducta positiva en los niños. Se deben considerar alimentos con un valor nutrimental que fomenta el crecimiento y desarrollo de los pequeños, por su aporte de energía.

Es necesario que les enseñemos a los niños que la dieta debe ser variada, por lo tanto, las golosinas no deben consumirse en exceso ni frecuentemente. Este tipo de alimentos se considera de consumo correcto si se hace en las raciones recomendadas para la edad.

La alimentación se relaciona con el aspecto social de los individuos, las golosinas permiten que se lleve a cabo esta característica, así, se pueden considerar alimentos para consumo en eventos sociales, ya sean familiares en los fines de semana o dentro del descanso escolar en la jornada de los niños.

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