L. en N. y ED. Héctor Infanzón

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición

“Salvador Zubirán”

 

En términos generales, se recomienda que todos los grupos de edad sigan un patrón de alimentación adecuado que cumpla con las siguientes características:

  • Realizar tres comidas principales (desayuno, comida y cena), y en caso de ser necesario, dos o tres refrigerios.
  • Establecer un horario regular de comidas.
  • Incluir grupos de alimentos como: frutas, verduras, cereales, leguminosas, alimentos de origen animal, lácteos, grasas de origen vegetal.
  • Reducir o evitar el consumo de alimentos con alto contenido de azúcares añadidos, sal y grasas.
  • Variar el consumo de alimentos de cada grupo todos los días.
  • Cuidar el número y el tamaño de las porciones de los alimentos que se consumen.
  • Combinar los grupos de alimentos entre sí para obtener los distintos nutrimentos que cada uno de estos aporta.

Lo anterior, tiene la finalidad de mantener un buen estado nutricio y de salud, sobre todo si con los alimentos logramos cubrir nuestro requerimiento energético. Es decir, el número de kilocalorías que necesitamos consumir diariamente para realizar todas nuestras actividades y mantener un peso adecuado. La cantidad de calorías necesarias dependerá del sexo, la edad, el peso, la estatura y el nivel de actividad física de cada individuo.

Es importante puntualizar que, si existe un balance energético positivo, es decir, que el consumo de energía (kilocalorías) a través de los alimentos es mayor que el gasto de energía a través de las diferentes actividades que se realizan durante el día, el efecto directo en el organismo es aumentar peso a expensas de grasa, representando un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónico degenerativas (sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión arterial, dislipidemias).

Ahora bien, ¿cómo los edulcorantes no calóricos (ENC) podrían contribuir para evitar el balance energético positivo y formar parte de un patrón de alimentación adeciado? Primero, es importante que sepamos que los ENC son sustancias que se utilizan en dosis pequeñas y tienen la capacidad de potencializar el dulzor de los alimentos y bebidas, con un aporte energético mínimo o nulo y sin afectar los niveles de insulina o glucosa en sangre.

Por lo anterior, existen datos y revisiones que afirman que los ENC pueden utilizarse para evitar o disminuir el consumo de azúcares añadidos (azúcar de mesa, fructosa, miel, etc.) y, con ello, favorecer la reducción del consumo energético y la pérdida o mantenimiento de peso, acompañado de las recomendaciones anteriores para llevar un plan de alimentación saludable, de acuerdo a los gustos y objetivos de salud de cada individuo.

La población en general e incluso los profesionales de la salud han puesto en juicio si el consumo de los ENC resulta benéfico o bien, produce alguna afectación al estado de salud de los individuos, por ello, en México la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología ha elaborado un documento de posición sobre el uso de los ENC con base en un análisis de la evidencia científica actual que demuestra que su consumo no representa un riesgo, siempre que se considere la ingesta diaria admisible (IDA) de cada uno de ellos y el estado de salud o etapa de vida de cada individuo.

En ese sentido, es importante que los nutriólogos brinden orientación alimentaria a la población en general o con alguna condición particular (sobrepeso, obesidad, diabetes, etc.), para dar a conocer de qué forma y en qué cantidad se pueden consumir los productos alimentarios que contengan ENC.

Como parte de lo anterior, se enlistan algunos alimentos y bebidas que suelen tener una versión que contienen edulcorantes con el fin de disminuir el consumo de azúcares añadidos. A pesar que en algunos casos la diferencia no es mucha, nos puede servir como guía para tomar decisiones saludables al momento de elegir alimentos y con ello “ahorrar kilocalorías extras”.

 

Producto alimentario Versión ordinaria Versión con ENC
Edulcorante usado Kilocalorías por porción Edulcorante usado Kilocalorías por porción
150g de yogurt griego con fruta Azúcar, almidón modificado, sucralosa 193 kilocalorías Estevia, acelsufame k y sucralosa 92 kilocalorías
Barra (1 g) de chocolate con leche Azúcar y sólidos de leche 84 kilocalorías Sucralosa y acelsufame K 77 kilocalorías
1 taza (200ml) de gelatina de fruta Azúcar 64 kilocalorías Aspartame y acelsufame K 7.6 kilocalorías
600ml de refresco sabor manzana* Azúcar y jugo concentrado de manzana 240 kilocalorías Aspartame y acelsufame k 0 kilocalorías
3 piezas de galletas con chispas de chocolate Azúcar 138 kilocalorías Sucralosa y acelsufame K 135 kilocalorías
3 cucharadas de granola con frutas deshidratadas Azúcar, miel de abeja, azúcar mascabado 117 kilocalorías Sucralosa 125 kilocalorías
1 pieza de mini oblea de cajeta Azúcar y jarabe de maíz 124 kilocalorías Sucralosa 37 kilocalorías
1 litro de agua de jamaica o limón* Azúcar de mesa 480 kilocalorías Sucralosa 0 kilocalorías
125g de yogurt natural Azúcar, almidón modificado 91 kilocalorías Sucralosa y acelsufame k 58 kilocalorías

*Nota: Las guías alimentarias para población mexicana no recomiendan el consumo de bebidas con ENC,
sin embargo, en caso de que se ingieran no se deberá exceder de 2 vasos al día, es decir, 480ml aproximadamente.

Asimismo, es de utilidad conocer los ENC que comúnmente se utilizan en México, los cuales encontraremos enlistados en los ingredientes de las etiquetas de información nutrimental de todos los alimentos y bebidas: acelsufame-k, sucralosa, aspartame, sacarina, ciclamato y glucósidos de esteviol (estevia).

Sin duda, los ECN son una alternativa en la alimentación de la población en general y pueden formar parte del tratamiento nutricio en personas con diabetes, y como apoyo en el manejo del sobrepeso y obesidad. En lugar de tomar la decisión radical de usarlos o no, se debe orientar a los individuos para que la toma de decisiones con respecto a qué alimentos o bebidas elegir, sea con base en los objetivos individuales, siempre promoviendo que lo principal sea la adquisición de hábitos de alimentación adecuados que ayuden a mantener un óptimo estado de salud.

Referencias bibliográficas:

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  • Laviada-Molina H, et al. Posición de la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología sobre los edulcorantes no calóricos. Revista Mexicana de Endocrinología, Metabolismo y Nutrición. 2017; 4-24-41.
  • Academia Nacional de Medicina México. Guías alimentarias y de actividad física en contexto de sobrepeso y obesidad en la población mexicana. Documento de postura. 2015.
  • Academy of Nutrition and Dietetics. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics: Use of Nutritive and Nonnutritive Sweeteners. J Academy of Nutr and Dietetics 2012; 112 (5): 739-758
  • Pérez-Lizaur A, et. al. Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes. 4ª edición. México: Fomento de Nutrición y Salud.
  • Efecto de los edulcorantes artificiales en la ingestión energética y el peso. Boletín enero 2016 del Centro de Atención Integral del Paciente con Diabetes. [internet] 2016.
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  • NORMA Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012, Servicios básicos de salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación. [Internet]. 2012.

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